1.- Conocemos la gravedad de la actual situación sanitaria en todos los territorios, y sus consecuencias para la salud de la población. Porque sabemos de cuidados y de sostener la vida, nos parece fundamental acoger las sugerencias técnico-sanitarias para el aplazamiento de las elecciones. Por ello insistimos en que la elección de constituyentes, la más importante para el futuro del país, debiera realizarse cuando tengan efecto real las nuevas medidas sanitarias y de apoyo económico a la población. El proceso constituyente no compete sólo al congreso y al ejecutivo. Es el resultado de la revuelta popular, respondida por el Estado con muerte, trauma y prisión política, violencia político-sexual y más represión y montajes en los territorios y el wallmapu.
2.- Apuntamos al Gobierno de Sebastián Piñera como el principal responsable de las miles de muertes que debemos lamentar desde el inicio de la pandemia, por el pésimo y cruel manejo de la misma. Denunciamos la inacción del Estado frente al recrudecimiento de la violencia patriarcal y machista en el contexto del encierro, y deploramos también que se nos ha expuesto mediante medidas como la apertura de escuelas, el permiso masivo de vacaciones, el funcionamiento ininterrumpido de las mineras, además de haber forzado a amplios sectores de la población a buscar sustento a condición de exponerse al virus.
3.- Creemos que la discusión sobre el cambio de fechas debió haber sido también una oportunidad de generar criterios de ética ausentes en este proceso electoral, orientados a discutir y redefinir aspectos del mismo, tales como poner condiciones justas e igualitarias para la participación política en el proceso constituyente, combatir las inequidades que afectan a las candidaturas independientes y de escaños indígenas. Son claras las ventajas de tipo financiero y comunicacional de las que gozan las candidaturas de partidos políticos, financiadas por el Estado y también por los grandes grupos económicos que aseguran así la mantención de sus privilegios. Nuestras candidaturas han enfrentado la exclusión en los medios de comunicación de los territorios, recurriendo sólo a la autogestión comunitaria junto a los medios populares. Además de que independientes y escaños indígenas hemos contado con apenas segundos, ahora estaremos imposibilitadas de hacer propaganda en redes sociales y de contar con la visibilidad que proporcionaba la franja del CNTV. Tampoco se corrigió la exclusión de los afrodescendientes en los escaños reservados, ni se permitió el voto de chilenos y chilenas en el exterior. En cambio esta reforma consagra privilegios para los de siempre, ignorando el endeudamiento del pueblo al legislar el no pago de intereses para los créditos solicitados en este proceso.
4.- Es imprescindible poner freno al terrorismo de Estado que ha tenido lugar bajo el Gobierno de Piñera, e impedir la tramitación en el congreso del TPP11 y de leyes de amarre que pretenden coartar la voluntad soberana de los pueblos. Llamamos a rechazar la tramitación con suma urgencia de estas leyes (previsión, biodiversidad, patrimonio, TPP11) y del plan de reactivación económica, basado en la intensificación de nuevos proyectos extractivistas. Es imperativo detener la política estatal de criminalización y ocupación en el wallmapu, así como la militarización de las fronteras.
6.- Exigimos al congreso:
Por todo lo anterior, las organizaciones que hacemos parte de la Plataforma Feminista Constituyente Plurinacional, convocamos a las organizaciones sociales y de pueblos originarios a unirnos y articularnos en todos los territorios hasta lograr la renuncia de Piñera y la libertad de la totalidad de las y los presos políticos.
¡No pagaremos la crisis con nuestras vidas!
¡Por un proceso constituyente libre y soberano, feminista y plurinacional!
6 de Abril de 2021, desde Calama, Tocopilla, Quilpué, Valparaíso, Talagante, Recoleta, Santiago centro, La Florida, Talca, Chillán, Florida (BioBio), Valdivia, Osorno y Punta Arenas.