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Victoria del movimiento okupa en Barcelona: La
incansable resistencia obliga al juez a ordenar el cese del desalojo
de Can Masdeu
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Barcelona.Agencias/La Haine. 02/05/02.- Democracia directa en Barcelona:
la gente da vida a los espacios muertos por las buenas y por las malas.
Tras sucederse innumerables acciones de solidaridad con las 6 personas
que permanecían desde hace dos días y medio -sin mantas
ni chubasqueros ni comida- colgadas en la casa okupada Can Masdeu , el
magistrado ha tomado la decisión de cesar el desalojo. El informe
médico sobre el estado de salud de los seis okupas fue la base
oficial que respaldó la decisión. Decenas de personas se
manifiestaron ante el Ayuntamiento y tres iniciaron una huelga de hambre
en solidaridad con los colgados. "Si los propietarios garantizan
que van a mantener el edificio y van a darle un uso social, nos vamos",
aseguró ayer Xavi, uno de los residentes de la casa. "No queremos
que nos den la casa a nosotros, sino que esté a disposición
de los barceloneses", subrayó.
El movimiento de okupación Barcelonés demuestra una vez
más que sólo vencen los que luchan. Tras más de dos
días de protesta, los okupas han ganado la batalla en la masía
Can Masdeu. El Juzgado de Instrucción número 4 de Barcelona
ha ordenado el cese de la orden de desalojo tras verse presionado por
la multitud de acciones de apoyo y tras conocer el informe médico
sobre el estado de salud de los seis okupas, que llevaban 58 horas colgados.
Al conocer la orden judicial, los jóvenes han bajado de las fachadas
de la masía mientras que la policía ha abandonado la zona.
Según el informe médico, los jóvenes sufren ''afectación
de las constantes vitales''y ''tres de ellos tienen síntomas de
hipotermia, estado que puede agravarse rápida y progresivamente
por las condiciones climatológicas'', ya que están a la
intemperie, bajo la lluvia. El médico forense considera ''imperativo''
que los okupas reciban ''nutrición'' y ''tratamiento médico'',
por lo que el juez ha dictaminado que quede ''sin efecto'' la orden de
desalojo.
Este mismo magistrado ordenó el pasado martes el desalojo de esta
antigua leprosería que estaba ocupada por una treintena de jóvenes
desde la pasada Navidad. Sin embargo, la orden del juez no se pudo hacer
efectiva porque la Policía encontró a once jóvenes
colgados con arneses y cuerdas que podían sufrir daños si
los agentes procedían al desalojo por la fuerza.
Una representación de asociaciones vecinales y entidades cívicas
había reclamado esta mañana poder acceder a la casa y eludir
el cerco policial ante su preocupación por el estado de salud de
los okupas.
Otros sesenta manifestantes llevaban cinco horas frente a la sede del
Ayuntamiento de Barcelona para presionar al Consistorio, que forma parte
de la Fundación Hospital San Pau, propietaria de la masía.
Extensión de las protestas
En distintos puntos de Barcelona se protagonizaron acciones de protesta.
Cornellá fue escenario de la respuesta anunciada a la orden de
desalojar Can Masdeu. Centenares de personas asaltaron la noche del martes
un establecimiento McDonalds y obligaron a empleados y clientes a salir
del local. Durante la mañana siguiente, las protestas tuvieron
como blanco otros establecimientos y entidades financieras. Los okupas
entraron por sorpresa en el McDonalds, situado en la carretera de l'Hospitalet,
y obligaron a salir a las personas que se encontraban en su interior.
Después, los asaltantes sacaron a la calle mesas y sillas y realizaron
pintadas en las paredes de la hamburguesería. Las protestas continuaron
durante la mañana de ayer con pintadas y destrozos en diversas
tiendas del centro de la ciudad, como un local de Telepizza y una oficina
del BBVA.
Protesta hasta Amsterdam
Las protestas del movimiento okupa han llegado hasta Amsterdam, donde
este mediodía un grupo de unos 30 activistas irrumpió en
el Consulado del España en esta ciudad. Los miembros del grupo
de solidaridad con Can Masdeu en Amsterdam entraron en el Consulado y
colgaron en las escaleras una pancarta con el lema 'Can Masdeu resiste'.
La protesta finalizó pacíficamente con la salida de los
activistas del Consulado, que no consiguieron reunirse con el cónsul.
Por su parte, el Consejo de la Juventud de Barcelona mostró su
solidaridad con los jóvenes colgados y pidió a las instituciones
que forman parte del Patronato de la Fundación Hospital de San
Pau que ''aclaren que proyecto tiene para Can Masdeu''.
Lluvia y frío
Tras la marcha de los agentes, que les sitiaban desde hacía más
de dos días, los okupas han regresado al interior de la masía.
Los seis jóvenes fueron recibidos con besos y abrazos por sus amigos
y compañeros. ''Se encuentran bien, sólo están un
poco mareados por tanta gente y necesitan comer y descansar'', dijo un
portavoz del movimiento okupa. ''Esto es un éxito sin precedentes'',
añadió.
Desde anoche, la lluvia y el frío agravaron aún más
la situación de las seis personas que llevaban más dos días
colgadas con arneses de la fachada y el techo de la masía, uno
de ellos cogido al pararrayos de la casa. Lo incómodo de las posturas
en las que esgaban colgados, además de los constantes focos de
la Policía, que durante la noche iban enfocando periódicamente
a los chicos, hizo que no pudieran dormir más que alguna hora suelta.
Durante todo el día de ayer, la Policía cercó el
inmueble e impidió el suministro de agua y alimentos a los okupas,
lo que ocasionó escenas de tensión entre los agentes y las
300 personas que se concentraron en la zona para apoyar a los colgados.
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