Memoria histórica e infamia política: reivindicación de la causa saharaui
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En lo relativo al Sáhara Occidental, la prensa española es altamente espasmódica. Después de largos tiempos de silencio, como diría Luis Martín-Santos, de cuando en cuando se produce una explosión de noticias sobre ese asunto, prueba de la gran sensibilidad existente –a flor de piel– y el enorme interés subyacente sobre la causa saharaui en nuestro país. Así sucedió con la expulsión y deportación de Aminetou Haidar, la brutal destrucción del Campamento de Gdeim Izik o la hospitalización en España de Brahim Ghali en mayo de 2021.
La persecución y criminalización en España del presidente de la República saharaui (RASD) fue intensa, extensa y despiadada, durante muchos días, y aún continúa, atizada implacablemente por Marruecos y sus acólitos, entre los que destaca los medios de comunicación más reaccionarios y cavernícolas. El objetivo no era (solo) el presidente saharaui, sino –como terminó confesando el propio Gobierno marroquí– la posición de España y Europa sobre el Sáhara Occidental.